domingo, 21 de maio de 2017

Sílvia Pérez Cruz - Todo hombre



Dicen que hay
una manera mejor
de contar esta historia,
hay que brindar.
Tener piedad
con honradez
no es tan fácil,
no lo es.

Todo hombre que pega a otro hombre
es un hijo que pega a otro hijo,
todo hombre que roba a otro hombre,
es el hijo de una madre
que era nieta y bisnieta
y lloraba y flotaba.

Se despistó,
perdió el orgullo, las llaves
y el nombre de hombre normal.
Hay que dormir.

Todo pobre que pide a otro hombre
es un hijo que pide a otro hijo,
todo rico que es un pobre hombre
es el hijo de una madre
que era nieta y bisnieta
y pedía y dormía.

Mal pescador
el que no sabe de vientos,
ni nombra a los peces,
ni quiere mojarse en el mar,
ni cortarse la boca con sol y sal.
Cambiar o remar.
Ir a misa o repicar.

Todo hombre que echa a otro hombre
es un hijo que echa a otro hijo,
todo padre que echa a otro padre
es el hijo de una madre
que era nieta y bisnieta
y nacía y moría.

Conquistador,
provocador,
vendes humo
al peor postor.
La dignidad
pierde valor
por tres duros
y un bofetón.

Levantemos la copa y el sol
del poeta que atiende el dolor
que se inspira y expira perdón
que se esconde a llorar a un rincón
que declina con alma y pudor
en voz baja y desde lejos
él resiste y persiste
y confía en su don.

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